Si eres autónomo y tienes una tienda, un comercio de barrio o cualquier negocio en el que cobras a clientes con datáfono, probablemente te hayas preguntado si necesitas un programa de facturación, sobre todo teniendo en cuenta la futura normativa Verifactu. En este artículo te explicamos qué hace exactamente ese tipo de software, para quién tiene sentido y qué necesitas tú realmente para cumplir con Hacienda sin complicarte la vida.

La respuesta corta es no. Ninguna ley obliga a los autónomos a tener un programa de facturación.
Pero esa respuesta sola no te sirve de mucho. Porque la pregunta que realmente importa es otra: ¿cómo llegas a final de trimestre con toda tu documentación en orden sin dedicarle horas a los papeles?
Y para responderla bien, primero hay que entender qué es un programa de facturación y para quién está pensado.
Spoiler: probablemente no está pensado para ti.
Un programa de facturación es una herramienta que te permite crear facturas numeradas con los datos del cliente, llevar el registro de lo que has cobrado y lo que te deben, y exportar esa información a tu gestoría. Estamos hablando de softwares como Holded, Billin o Quipu.
Tiene mucho sentido para un tipo concreto de autónomo: el que presta servicios a otras empresas o profesionales como por ejemplo un asesor que cobra a sus clientes una cuota mensual, un diseñador que envía una factura por cada proyecto, un electricista que trabaja para una promotora y necesita detallar materiales y horas… Estos autónomos emiten pocas facturas al mes pero con mucho detalle: nombre del cliente, NIF, descripción del servicio, fecha de vencimiento, etc.
Para ellos, un programa de facturación es la herramienta adecuada.
Para un carnicero, un frutero, un taxista o el dueño de una ferretería -entre otros-, el flujo es completamente distinto.
Atiendes a decenas o cientos de clientes al día. La mayoría paga en el momento con tarjeta o efectivo y se va sin pedir factura. Nadie te da su NIF. Nadie te pide que les mandes nada por correo electrónico. Cada venta es una transacción rápida que queda registrada en el datáfono o la caja registradora.
Un programa de facturación clásico no resuelve ese escenario. No está diseñado para capturar cien transacciones diarias desde un terminal. Está diseñado para que tú te sientes, rellenes los datos del cliente y le des a enviar. Eso, multiplicado por cien operaciones al día, no es una solución: es una pesadilla.
Si éste es tu caso, lo que tú necesitas no es emitir facturas, es tener un registro automático de cada venta y que ese registro llegue a tu gestor sin que tengas que hacer nada.
Sí, siempre y cuando le lleguen los datos correctamente.
Tu gestor se encarga de presentar tus declaraciones trimestrales de IVA (modelo 303) y de IRPF (modelo 130). Pero para hacerlo necesita saber cuánto has vendido, cuánto IVA has cobrado y cuánto has pagado en compras. Esa información viene de ti.
El problema no es la gestoría. El problema es el proceso que hay antes: recopilar todos los tickets del datáfono, organizarlos, mandárselos… Ese trabajo, que a veces se hace a mano y a veces no se hace bien, es el que genera el caos a final de trimestre.
¡Incluso hay autónomos que mandan los tickets a su gestor haciéndole una foto por Whatsapp!
La gestoría es imprescindible. Pero el proceso manual de conciliar los tickets no.
Verifactu es la nueva normativa de Hacienda que entrará en vigor en 2027: el 1 de enero para sociedades mercantiles y el 1 de julio para autónomos.
Su objetivo es garantizar que los registros de facturación no se puedan manipular: cada venta queda sellada digitalmente y encadenada con las anteriores, de forma que hay trazabilidad completa.
¿Qué implica para tu comercio? Que si usas un sistema digital para registrar tus ventas, ese sistema deberá estar certificado conforme a los requisitos de la normativa. No es que Verifactu te obligue a comprar un software de facturación que no tenías: lo que dice es que el sistema con el que registras tus ventas tiene que cumplir unos estándares técnicos.
Un datáfono convencional conectado a nada no cumple esos estándares. Para 2027, necesitarás una solución que sí los cumpla. Y eso es exactamente lo que hace el datáfono de Paykit.
⚠️ Fecha clave:
El 1 de julio de 2027 entra en vigor Verifactu para autónomos. A partir de esa fecha, el sistema con el que registres tus ventas deberá estar certificado por la AEAT. Quien se anticipe no tendrá que hacer nada ese día.
Si eres autónomo y tienes un comercio de barrio lo que necesitas no es un programa de facturación, sino un sistema que haga tres cosas automáticamente:
Ah, y que además ya esté preparado para la futura normativa Verifactu.
Eso es exactamente lo que hace el datáfono de Paykit.
Cuando cobras, registras el importe y la forma de pago en el terminal. Paykit genera la factura simplificada de esa venta y la envía automáticamente a tu gestoría. Si el cliente quiere una factura completa con sus datos, escanea el QR del ticket que imprime el datáfono, introduce su NIF y nombre, y Paykit genera la factura y actualiza el registro. Tú no haces nada más.
Y el sistema ya está preparado para Verifactu. Así que cuando llegue 2027 no tendrás que cambiar nada.
Sin cambiar de banco. Sin cambiar tu forma de trabajar. El datáfono de Paykit se encarga del resto.